Es perfecto para disfrutar del cielo (y de la tierra…) El lugar tiene mucho encanto y las casitas están bien equipadas, con decoración funcional y buen gusto. Está alejado de grandes núcleos urbanos, por eso la noche regala la vista de miles de estrellas.
Pero lo mejor de todo son sus propietarios, que en todo momento nos han dedicado su cariñosa atención y su valioso tiempo. La visita guiada en la noche y la observación con telescopio, resultó una experiencia maravillosa. Lo mismo que las mil explicaciones que nos han regalado. ¡Gracias, Cristina y José Luis!

Volveremos, sin duda.